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Carteles taurinos premiados

Es innegable que, cuando se intenta estudiar la historia del cartel español, se debe comenzar a hablar del cartel taurino. El cartelismo taurino constituye una importante tradición en las artes gráficas españolas que se mantiene ininterrumpida a lo largo de más de dos centurias.

El cartel taurino durante gran parte del siglo XX, se ha encontrado y quizás aún se encuentra estancado en unos criterios inmovilistas, enraizado en una tradición casticista y costumbrista, inaugurada por Roberto Domingo y su escuela, que abrió un camino que ha sido continuado aburridamente por sus seguidores.

Esta obstinada persistencia del conservadurismo ha tenido como consecuencia la falta de renovación y modernidad en los diseños del cartel taurino. Sin embargo, desde un estudio más pormenorizado es posible llegar a la conclusión de que, junto a estos artistas estrictamente conservadores, existió o coexiste y aún hoy en día existe un talante innovador, entre los que Manolo Prieto era artista sobresaliente.

La aventura de renovar el cartel taurino, dado su carácter inmovilista, no fue tarea fácil. La Dirección General de Turismo se destaca como una de las primeras con vocación renovadora y en ella se da prácticamente a conocer uno de los grandes nombres del cartelismo español: Manolo Prieto. En 1951 se convoca un concurso en el que Prieto obtiene el primer premio con un cartel que viene a romper los lazos de unión con esta mezcla de clasicismo e inmovilismo que imperaba en la realización de carteles taurinos, hecho que lleva a la prensa taurina y, en especial a la revista "El Ruedo", a realizar una intensa campaña periodística en contra del resultado del concurso. A pesar de ello, Manolo Prieto seguirá durante más de dos décadas asombrando por sus carteles taurinos, y a la vez obteniendo el reconocimiento en los más prestigiosos concursos de carteles taurinos siendo sus carteles premiados en la gran mayoría de ellos.

En este primer cartel ganador podemos sintetizar ya las líneas generales que serán constantes en todos sus carteles taurinos: el esquema o fórmula estructural de los carteles de Manolo Prieto es extremadamente simple (como el anuncio, debe ser simple y conciso): una figura oscura recortada (el toro) y el torero, sobre un fondo aislante y liso de brillantes colores (el albero). Los protagonistas -toro y torero- frente a frente, en juego con la muerte, con pasos arriesgados en los que se muestra la gallardía y valentía del hombre y la fuerza y empuje del animal.

El universo taurino siempre ha generado tensión; los contradictorios dominios del hombre y del toro están dispuestos siempre a crear la desestabilización. Pero en esta confrontación parece como si Manolo Prieto privilegiara al animal frente al hombre: sus toreros aparecen apenas esbozados, siempre de espaldas al espectador, sin una intención retratística, o bien situados en perspectiva, tan al fondo, que apenas es posible vislumbrar sus rasgos fisonómicos.

Es sin embargo, un buen observador de la estampa del toro, al que sabe ver en movimiento, en una buena captación del gesto, el comportamiento y las aptitudes físicas del astado. Buen cronista del toro en los toriles o saliendo a la plaza, en la mayor parte de sus carteles para las corridas de Beneficencia aparece éste como único protagonista: toro saliendo por la puerta de chiqueros, con el estoque clavado a punto de doblar, revolviéndose ante el primer par de banderillas, con la puya recargando, etc. Consigue sacar al toro de su contexto y lo esquematiza, acentuando el valor polisémico de éste como símbolo.

Desde el punto de vista puramente iconográfico se produce en Prieto una huida voluntaria de los temas costumbristas y folclóricos (la maja, el chulo, el anecdotismo zarzuelero) y una predilección acusada por las escenas de la tauromaquia: las suertes de lidia y el toro como temática: torero dando una larga cambiada (Beneficencia 1953), pase de muleta rodilla en tierra (Beneficencia 1956), lámina de toro, corriendo de frente y a la carrera (Beneficencia 1958), toro saliendo a la plaza (Beneficencia 1963), toro saliendo por la puerta de chiqueros (Beneficencia 1967), suerte de varas con el picador en apuros (Beneficencia 1952), suerte de varas con el picador preparado para colocar la puya (Beneficencia 1969), etc.

Hay en los carteles de Manolo Prieto una tensión oculta, una fuerte emoción. También hay algo de barroco en su visión del espectáculo como pura acción, donde tanto el hombre como el toro constituyen el elemento fundamental en primer plano. La fuerza de la teatralidad y del drama están siempre presentes en un espacio móvil y activo. El aspecto teatral y escenográfico es muy característico de toda la cartelería taurina; la propia Fiesta es un gran teatro y el cartel se concibe como un escenario, que pretende captar al espectador, incluirle dentro del espacio de la plaza, llamarle la atención sobre lo que allí sucede.

La plasmación, en una superficie bidimensional, de un arte en movimiento, es una tarea extremadamente difícil, puesto que el presente es algo fugaz y, cuando se tiene intención de fijarlo, ya se ha desvanecido. El interés por la captación del momento y del movimiento es una de las preocupaciones más constantes en toda la cartelería taurina, en la que se incluyen artistas de los primeros tiempos como Unceta, pasando por un sinnúmero de buenos cartelistas de los últimos años entre los que se cuenta Manolo Prieto.

Para conseguir esta idea de enfrentamiento móvil entre hombre y toro, Manolo Prieto recurre a una elaboración muy personal a través de dos técnicas básicas utilizadas desde antiguo en la cartelería taurina: el escorzo y el efecto sorpresa.

Jugando con la horizontal (el toro) y la vertical (el torero) en movimiento, consigue dar la sensación al espectador de que el momento del encuentro entre las dos fuerzas está a punto de ocurrir. Para ello, sitúa una de las figuras de espaldas, en escorzo, utilizando un punto de vista o bien muy bajo o muy alto, con un encuadre muy movido. La innovación del encuadre (cortando la figura del astado en primer término o parte de su cornamenta o los pies del torero) a la manera fotográfica, subraya las particularidades expresivas del cartel y la sencillez comunicativa, en la que se dice todo con el menor número de imágenes.

Desde un punto de vista puramente plástico, los carteles de Manolo Prieto están resueltos con un grado máximo de sintetismo y esquematismo. Sus figuras resaltan sobre un fondo generalmente de color amarillo, aplicado en liso o en degradados de naranja a base de pinceladas despeinadas, representando la arena del ruedo en sol y sombra. Las escenas también pueden estar encuadradas dentro de un marco definido por medio de composiciones y objetos circunscritos por una línea neta circular que representan la barrera, el castoreño, la capa, etc.

Es lógico pensar que la preferencia por la secuela circular o semicircular viene marcada por la propia arquitectura de la plaza y del albero. Pero también el círculo es una forma perfecta, imagen del orbe desde la antigüedad: la propia plaza se convierte en la imagen del mundo, en un escenario totalizador donde todo lo que ocurre se verifica dentro de ese espacio. También el tiempo en la Fiesta está concebido circularmente, dividido en diferentes estadios que se repiten.

Para concluir diremos que a través de la personalidad y de la obra de Manolo Prieto se filtran nuevos aires de modernidad en el cartel taurino, haciendo acto de presencia la simplificación, la geometrización y el esquematismo, abriendo un amplio abanico entre la tradición y la innovación. La mayor parte de su éxito reside en que sabe aplicar sus conocimientos comerciales al cartel taurino, tratándolo como un medio de comunicación y siguiendo la máxima de Cassandre: "un cartel dirigido al apresurado viandante, hostigado por un alud de imágenes de todas clases, ha de provocar sorpresa, violentar la sensibilidad y señalar la memoria con una huella indeleble".

Begoña Torres y Daniel Hermoso Prieto


galería de carteles taurinos

Boceto para corrida de Beneficencia Boceto para corrida de Beneficencia Boceto para corrida de Beneficencia Boceto serie tauromaquia Boceto para cartel.1958
Boceto para cartel. Boceto para corrida de Beneficencia Boceto para cartel. Boceto para cartel Boceto para disco de pasodobles
Boceto para cartel.1956 Boceto para cartel.1969 Boceto para cartel Boceto para corrida de toros goyesca Corrida de la prensa. Cartel impreso.
Boceto para cartel. Témpera sobre papel Boceto para cartel. Témpera sobre cartón Boceto para corrida de beneficencia Boceto para cartel Portada catálogo para la corrida de la prensa. 1969
Boceto para cartel Corrida de la Beneficencia. Original para cartel. Témpera Original para cartel. Corrida extraordinaria de Beneficencia. Boceto serie tauromaquia Cartel de toros en El Puerto de Santa María. 1955
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