El humor en la publicidad fue uno de los ardides más utilizados antes de la guerra para enganchar el ojo del lector. Ese humor, sumado al ejercicio de visualizar frases hechas ("dar vueltas como una peonza" o beber como una esponja") y a un concepto del antropomorfismo de los objetos de raíces muy surrealistas (bombos de lotería con patas o paquetes que corren), impregna varias de las campañas de Manolo Prieto. Con esta creatividad y con su indeleble sentido del humor, Manolo Prieto es uno de los publicistas que anima a dar de nuevo ese giro a lo que se hacía hasta entonces. No se puede olvidar, por otra parte, que el humorismo surrealista recorrió nuestros años cuarenta y cincuenta como una forma de convivencia con la férrea censura existente, y a la que Manolo Prieto, como otros tantos, tuvo que sortear. |
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